Te cuento sobre mi...
¡Buenas! Soy María, psicóloga que acompaña a personas que sienten que han perdido el equilibrio, que viven demasiado en su cabeza o que están cansadas de repetir formas de relacionarse y de enfrentarse a la vida que ya no les hacen bien.
Trabajo especialmente con personas que viven ansiedad, sobrepensamiento, autoexigencia, inseguridad, baja autoestima o dependencia emocional, y también con quienes están atravesando una ruptura, un cambio importante o una etapa en la que sienten que han perdido el rumbo.
Creo que no hay una única forma de estar bien ni un camino que funcione igual para todo el mundo. Por eso, para mí es importante entender qué estás viviendo, qué necesitas en este momento y qué quieres cambiar, sin intentar encajarte en una fórmula.
También doy importancia a comprender de dónde vienen algunas de nuestras dificultades. No siempre hablamos de grandes acontecimientos. A veces son experiencias, relaciones o mensajes que, poco a poco, nos hicieron aprender determinadas cosas sobre nosotras/os mismas, los demás o el amor y que hoy siguen influyendo en cómo pensamos, sentimos o nos relacionamos.
Y hay algo más que deberías saber: me encanta el mar. El surf y la apnea me han enseñado que no siempre podemos elegir las condiciones que encontramos, pero sí podemos aprender a relacionarnos de otra manera con ellas. Es una idea que también está muy presente en mi forma de acompañar.
Mi objetivo es que la terapia sea un espacio en el que puedas dejar de luchar constantemente contigo, entender lo que te está pasando y empezar a relacionarte contigo y con tu vida desde un lugar más seguro y tranquilo.
Mi trayectoria
Mi interés por entender qué nos ocurre en nuestras relaciones empezó durante mis años de formación en Psicología, allá por 2013. Desde entonces siento que he tenido mucha suerte. Me he cruzado con personas que me han enseñado una forma de entender esta profesión basada en la cercanía, la humanidad y el respeto. Y esa es la forma en la que te voy a acompañar.
A lo largo de estos años he trabajado tanto en el ámbito social como en el sanitario, acompañando a personas con historias muy diferentes. Hay algo que he visto repetirse una y otra vez: muchas personas entienden perfectamente lo que les pasa.. Sin embargo, siguen sintiéndose atrapadas en los mismos miedos, dudas y relaciones. Muchas veces el sufrimiento no solo tiene que ver con lo que vivimos, sino también con cómo nos tratamos cuando lo vivimos.
Por eso sigo formándome en trauma y EMDR. Son recursos con los que podrás ir más allá de entender el problema. También podrás trabajar sobre aquello que lo mantiene vivo. Trabajo desde una perspectiva integradora, adaptando el proceso a tu historia, tus necesidades y tu ritmo. Si no hay dos historias iguales, tampoco debería haber dos terapias iguales.
